
Me acomode en la cama. Cerré mi puerta con seguro y había apagado las luces de abajo, también había cerrado la puerta. Esa llamada anónima me había puesto en mal estado. Cogí mi I Pod y lo acomode en mis orejas y en el volumen máximo. Al terminar de comer deje el plato en la mesa de noche y me recosté. Iba a esperar que llegara mi abuelo con Sue para poder bajar sin miedo alguno. Se me salió un audífono y escuche que alguien estaba subiendo las escaleras. Me entro pánico, me levante rápidamente de la cama y al salir así se me calló el I Pod y se rompió. No me importo en esos momentos, suerte que solo había dejado la luz de la lámpara encendida que no alumbraba mucho. Pero parece que el pillo sabía lo que buscaba ya que empezó a abrir mi puerta. Me entró mas pánico y no tenia con que defenderme. Lo que podía hacer si esa persona venia con intenciones no muy educadas iba a tirarme de la ventana. La puerta seguía sonando como si le estuviera haciendo presión para abrirla.
-¿Nessie?- al escuchar esa voz sentí un alivio.- Nessie ábreme la puerta, tengo que hablar contigo.- grito Jake. Di un gran suspiro y me dirigí a la puerta. Al abrirle el estaba recostado del a pared. Sentí una gran felicidad al verlo lo que le di un gran abrazo. No había pasado nada, pero me sentía segura al tenerlo allí. - ¿Estás bien? ¿Pasó algo?-
-No, no pasa nada. Es que alguien llamó y no contesto y me preocupe.- dije bajando mis brazos hasta dejar los codos apoyados en su pecho.- No te preocupes, son nervios de una mujer sola.-
-Perdón.- dijo, en ese momento me aleje de él.
-No sabes que me asuste mucho. Pensé que iban a atacar la casa.- sabía que estaba exagerando pero me había asustado.
-Lo siento es que quería procurar que estabas en casa, para venir a decirte algo muy importante. Y no respondí porque de haberlo hecho no estarías aquí.-
-¿Cómo entraste?- dije confundida. El me enseño las llaves de la casa.- ¿Cómo?...-
-Le dije a tu abuelo que había dejado algo muy importante aquí y él me dio sus llaves para que viniera. También me dijo que te echara un ojo.- dijo entrando a mi habitación, que por cierto no dejaba de verla. Después me miro avergonzado.
-No te preocupes, no te preguntes si me siento confundida por tu reacción a este cuarto.- el me miro confundido y yo estaba lista para aclarar todas sus dudas.
-Lo sé todo ¿No quieres saber cómo me entere? Fácil, al llegar a Maine estaba un poco enojada con mis padres y con el resto de la familia ya que me habían alejado de mi hogar. Un día iba a pedir ayuda a mis tíos para trepar unas cosas a mi guarda ropa. Ellos estaban en una recámara no muy lejos de donde yo me encontraba. Escuche todo lo que decían, la verdadera razón por la que nos fuimos. Mi madre estaba enojada de que un hombre se enamorara de una niña al nacer y salió el tema de cuando te enamoraste de mi madre y todo eso, bla, bla, bla. No me encontraba muy cerca, ya mi olor estaba por toda la casa, así que casi no distinguieron que estaba cerca.-
-¿Pero?...-
-Al terminar de escuchar la historia me dirigí rápidamente en donde se encontraba mis padres. Les pedí explicaciones. Obvio ellos se negaron pero después de unos días me lo contaron todo. No sé porque no les creí del todo, por eso decidí venir a Forks. La familia había planeado ir a visitar a los Denali, para unir más la familia pero les explique mis planes para estas “vacaciones”. Mis padres me negaron que viniera pero con la ayuda de mi abuelo Carlisle lo logré.- suspire. Que le importaba a él mi historia de mi llegada aquí.- ¿Qué quieres decirme?- él se sentó en la cama.
-Me has contado una historia ahora me toca a mi hacértelas.- dijo muy serio.- Espero que me entiendas, no es fácil para mí decírtelo.- Yo asentí, estaba esperando que su boca abriera para que comenzara pero se tardo unos segundos en hacerlo. – Sabes que soy un lobo, para ser más específico.-
-Si lo tengo muy presente.- me senté a su lado. Aunque no habíamos hecho las paces como antes sabia que lo que me iba a decir era importante.
-Al ser lobo tenemos un pequeño defecto.- me asuste, en mi mente paso que él no podía estar conmigo por ser mis padres vampiros y yo ser una semi- vampira.
-¿Qué clase de defecto?- no quería preguntarle eso pero si no lo hacía más se tardaría ese momento tan doloroso. El me miro, bajo su brazo se acerco pero no llego a mí.
-Yo… estoy imprimado de ti.- en mi rostro se podía ver la confusión que me estaba dando.
-¿Qué?- había escuchado mal, eso era. Aun estaba hundida en mis pensamientos cuando me contesto y confundí las palabras.
-Lo que escuchaste. Estoy im…-
-¿Qué? Tú no puedes, es imposible. ¡Tu no!- dije gritando y parándome. Me acerque a él poniendo mis manos en su pecho. El se levanto para poder estar igual de estatura.
-Nessie cálmate.- me dijo aguantándome las muñecas. Yo las jale para zafarme de él.- ¿Me quieres escuchar?- dijo yo estando a espaldas.
-No ¿Para qué? Si con solo pronunciar “imprimación” lo explica todo.- no lo podía creer, todo iba tan bien. ¿Por qué cuando todo es perfecto siempre hay algo imperfecto? El mundo es complicado, nosotros cambiamos de mal en peor. Estaba quieta, no movía ni un musculo, no sentía ganas de virarme y echarle en cara su mentira. Me lo había ocultado desde el principio.
-Nessie esto… yo no lo quería. Créeme, no lo puedo cambiar, no puedo cambiar lo que soy. Debes entender…-
-Me imagino que también lo estuviste de mi madre. ¿Quién será la próxima? ¿Leah?-
-Esto no es así.-
-Largo de mi habitación.- dije, el seguía insistiendo pero aleje mi mirada de la suya.
-No seas terca, al estar imprimado en ti significa que solo puedo estar contigo.-
-Largo.-
-Se que en algún día me darás la oportunidad de explicarte.- al decirme eso se marcho. Cerré la puerta con seguro y me senté al frente de ella. Me eche a llorar, era lo único que podía hacer ahora.